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Pueblos del Camino de Santiago francés en los que hacer una parada


Desde Saint Jean Pied de Port hasta Santiago de Compostela (algunos hasta Finisterre) son 32 etapas del Camino de Santiago francés. 32 etapas en las que los peregrinos van encontrando una sorpresa tras otra: históricas ciudades como Pamplona, Burgos o León; montañas que castigan los cansados pies del caminante; enormes campos de cereales en la amplia meseta castellana.

Datos Útiles


País:
Idioma: Español, Vasco, Gallego
Zona Horaria: GMT +1
Moneda:
Requisitos de entrada:

Verdes praderas gallegas donde pastan tranquilamente lasvacas; y pueblos del Camino de Santiago francés en los que hacer una parada por su belleza o por su importancia histórica dentro del camino.

En el Camino de Santiago realmente se realizan dos caminos: un camino exterior, que es el que ven nuestros ojos y que nos permiten descubrir los hermosos lugares a los que hacíamos referencia anteriormente; y un camino interior, el que no se ve con los ojos, pero que nos permite entrar dentro de nosotros y que ayuda a conocernos mejor.

Tras estos meses de confinamiento, son muchos los que se decantan por disfrutar este verano de la tranquilidad de los pueblos. Nosotros te proponemos descubrir algunos de los pueblos más bonitos del Camino de Santiago francés en los que hacer una parada y ver pasar la vida sin prisas.

 

Puente la Reina

La primera parada la haremos en Puente la Reina, pueblo que es cruce de caminos, con gran tradición y sin el cual no se podría entender el Camino de Santiago.

Sin duda, la imagen que todo peregrino busca en Puente la Reina es la de su magnífico puente de piedra sobre las aguas de río Arga, lugar de paso de peregrinos desde hace siglos. Fue la reina Doña Mayor quien ordenó la construcción del puente, dando, de esta manera, nombre a la localidad.

Pero peregrinos y turistas necesitan más de esta villa medieval, por lo que recorren sus calles para encontrar monumentos como la Iglesia del crucifijo, levantada entre los siglos XII y XIV, o la Iglesia de Santiago, de los siglos XII al XIII.

Nuestra primera parada en el Camino de Santiago ha merecido realmente la pena.

Estella

Nos ponemos de nuevo las botas de caminar y emprendemos la marcha, pero, de momento, sin salir de Navarra. El siguiente de los pueblos que bien merecen un alto en el camino es Estella.

Allí nos recibe el río Ega y sus puentes, así como un conjunto monumental de primera categoría en el que domina el románico. Iglesias como la de San Pedro o la de San Miguel y algunas casonas o palacios hacen de Estella un buen lugar en el que quedarse a pasar la noche.

Sahagún

Y tras pasar por la provincia de Burgos y atravesar los secos parajes que la meseta castellana nos ofrece a su paso por la provincia palentina, llegamos a Sahagún, ya en León, en el que es, sin duda, otro de los pueblos del Camino de Santiago en los que parar y disfrutar.

A unos 70 kilómetros de la capital leonesa, y surcado por los ríos Cea y Valderaduey, se encuentra un pueblo en el que el estilo mudéjar domina buena parte de sus construcciones. Partimos desde su plaza mayor para descubrir interesantes monumentos como las Iglesias de San Lorenzo y San Tirso. Sin embargo, quizás la construcción más famosa de Sahagún sea el Monasterio de San Benito el Real, del que ya sólo quedan algunas partes como la capilla y la torre del reloj, pero cuyas ruinas nos dejan entrever un pasado glorioso.

Hospital de Órbigo

Quizás a muchos no les suene, pero a un gran número de peregrinos se les queda grabado en su retina la llegada a este pueblo por su magnífico y larguísimo puente medieval conocido como el Puente del Paso Honroso. Un puente que, si lo atraviesas a primera hora de la mañana cuando el sol aparece tímidamente en el cielo, se convertirá en uno de los momentos más mágicos del camino.

El puente de Hospital de Órbigo es del siglo XIII y fue declarado Monumento Nacional. Han sido mucho los peregrinos que han pisado su vieja piedra. Sin embargo, hay un personaje que ha dado verdadera fama al puente de Hospital de Órbigo. Su nombre era Suero de Quiñones. Fue un caballero medieval que, por el amor de una dama, retó a cualquier caballero que desafiase cruzar el puente del “Paso Honroso”.

Además del puente, otra de las construcciones que merece la pena conocer de Hospital de Órbigo es la iglesia de San Juan Bautista, del siglo XVIII.

O Cebreiro

La llegada a O Cebreiro no tiene nada que ver con ningún otro momento del Camino de Santiago. O Cebreiro es especial por varias razones: la primera porque, tras varias agotadoras jornadas, abandonamos la provincia de León y nos adentramos en tierras gallegas; el paisaje empieza a cambiar. La segunda, porque O Cebreiro aparece como de la nada tras afrontar una de las más duras ascensiones de todo el camino. La tercera por el pueblo en sí.

Y es que O Cebreiro, en la provincia de Lugo, es un pueblo con un paisaje espectacular rodeado de montañas, en la Reserva Nacional de los Ancares y la Sierra de Caurel. Lo más característico de O Cebreiro son las pallozas, casas circulares de origen celta con el techo de paja.

O Cebreiro también es conocido por la Iglesia de Santa María y por el cáliz que contiene en su interior.

Finisterre

La meta del camino es la catedral de Santiago de Compostela. Sin embargo, hay quienes deciden continuar unas jornadas más y llegar hasta Finisterre, lugar que para los romanos era considerado como el fin del mundo.

Finisterre es la última parada del viaje y un lugar cargado de simbolismo. Junto a su faro de mediados del siglo XIX, se sientan aquellos peregrinos valientes que han decidido continuar el camino para contemplar una estampa inigualable: como el sol se esconde en el horizonte. No hay mejor manera de terminar ese viaje exterior e interior del cual hablábamos al comienzo.


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