Francia es, año tras año, el país más visitado del mundo. En buena parte, esta situación en lo más alto del ranking se lo debe a magníficas construcciones como la Torre Eiffel o la Abadía de Saint Michel. Así que, nuestro propósito de hoy es acercarnos a nuestro país vecino para poder conocer cuáles son los monumentos más famosos de Francia.
Torre Eiffel
Sin duda, la Torre Eiffel es el monumento más famoso de Francia y posiblemente se encuentre entre los tres más conocidos de todo el mundo. Aunque hoy en día es el icono por excelencia de París, en su día no fue tuvo una buena acogida por los parisinos, quizá porque ese mastodonte de hierro no casaba con la deliciosa arquitectura parisina. Su origen lo encontramos en la Exposición Universal de 1889 como proyecto del ingeniero francés Gustave Eiffel. Su altura supera los 300 metros de altura, por lo que las vistas que nos regala de la capital francesa son insuperables.
Arco del Triunfo
Otro de los monumentos más icónicos de París es el Arco del Triunfo. Situado en uno de los puntos más transitados de la capital francesa, la Plaza Charles de Gaulle, fue mandado construir por Napoleón a principios del siglo XIX para convertirlo en el lugar en el que se celebrarían sus victorias. Una de sus curiosidades es que este importante monumento alberga la Tumba del Soldado Desconocido, para honrar a aquellos soldados que murieron en el anonimato. Sus 50 metros de altura nos permiten disfrutar de unas magníficas vistas de la ciudad.
Catedral de Notre Dame
París concentra varios de los monumentos más importantes de Francia. Tras la Torre Eiffel y el Arco del Triunfo, la Catedral de Notre Dame se sitúa como la tercera construcción más conocida de la capital francesa. Situada en la zona de la Ile de la Cité, comenzó a construirse a mediados del siglo XII y no se concluyó hasta 180 años después. A su valor arquitectónico (es una de las catedrales góticas más bonitas del mundo), hay que sumarle el valor histórico, ya que ha sido testigo de algunos hechos importantes como coronaciones, casamientos, funerales…, e incluso su valor literario (Víctor Hugo situó en ella su novela “Nuestra Señora de París” con el jorobado de Notre Dame como protagonista). El templo ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Palacio de Versalles
Nos alejamos un poco del centro de la capital parisina para encontrar otro de los monumentos con más renombre de Francia: el Palacio de Versalles. Este gran palacio, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, fue levantado en el siglo XVII y utilizado como residencia real. Aunque todo en él refleja grandiosidad, destaca tanto por su opulento interior, con salas maravillosamente decoradas, como por sus magníficos jardines, que sirvieron de ejemplo a otros palacios posteriores, como el Palacio de la Granja en la provincia de Segovia.
Los Castillos del Valle del Loira
El Loira es un río que discurre por la parte noroeste de Francia. Junto a él encontramos bonitos paisajes y pueblos y ciudades con mucho encanto (Orleans, Blois, Tours…). Pero si por algo es tan visitada esta zona del país es por sus famosos palacios y castillos, muchos de ellos de los siglos XV y XVI, declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Entre los más destacados están el Castillo de Chambord (con 440 habitaciones), el Castillo de Blois, el Castillo de Chaumont-sur-Loire, el Castillo de Cheverny (que sonará a los amantes de las aventuras de Tintín), el Castillo de Chenancoeau, el Castillo de Villandry y el Castillo de Azay-le-Rideau.
Ciudadela de Carcasona
Carcasona puede convertirse en una magnífica opción como destino turístico por dos razones principales (aunque hay muchas más): su cercanía a nuestro país y por contar con uno de los conjuntos monumentales más impresionantes de toda Francia, la imponente fortaleza conocida como la Ciudadela de Carcasona. Necesitarás todo un día para ver esta maravilla arquitectónica formada por una doble muralla (con un total de más de 3 kilómetros de longitud y 54 torres), varias puertas de acceso (la más interesante es la Puerta de Narbona), el castillo y la Basílica de Saint-Nazaire (con preciosas vidrieras). Al igual que otros muchos monumentos de nuestro país vecino, la Ciudadela de Carcasona también ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Abadía del Mont Saint Michel
La Abadía del Mont Sant Michel es uno de los monumentos más turísticos de Francia y, posiblemente, el lugar más fotogénico del país. Ubicada en la región de Normandía, se trata de una pequeña colina que queda aislada cuando sube la marea, coronada por una impresionante abadía de la que sobresale la escultura del arcángel San Miguel, quien da nombre tanto al pueblo como a la abadía. En el año 1979, el Mont Saint-Michel fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Anfiteatro de Nimes
Nimes es una bonita ciudad del sur de Francia que fue ocupada por los romanos en el siglo II a.C. Allí dejaron dos interesantes construcciones, una es la conocida como Maison Carrée y la otra es el Anfiteatro de Nimes les Arénes o Las Arenas, posiblemente el monumento de época romana más famoso de Francia. Fue levantado en el año 27 a.C. y tiene unas dimensiones de 133 metros de largo, 101 metros de ancho y 21 metros de alto (con dos alturas formada cada una por 60 arcos). Con capacidad para unos 24000 espectadores, destaca por su buen estado de conservación.
Viaducto de Millau
Y de una construcción muy antigua como es el Anfiteatro de Nimes a una muy moderna. Queremos terminar este recorrido por los monumentos más famosos de Francia con una impresionante obra de ingeniería realizada en el país galo en los últimos años, el Viaducto de Millau, diseñado por Michel Virlogeux y Norman Foster e inaugurado en 2004. Destaca por su longitud, dos kilómetros y medio, y sobre todo, por su altura de 340 metros. El viaducto de Millau se ha convertido en apenas 20 años en uno de los puentes más famosos del mundo.