Intramuros, un casco antiguo repleto de calles empedradas y casasseñoriales. Bajo tierra, bodegas y calados con siglos de historia.Extramuros, un precioso paisaje en el que los viñedos son los protagonistas. A grandes rasgos, esto es lo que hay que ver en Laguardia, pero si entramos en detalle hay más, mucho más ¿Te animas a descubrirla?
Aunque Laguardia pertenece a la provincia de Álava, concretamente a la comarca de La Rioja Alavesa, la ciudad más importante cerca de ella es Logroño, a apenas 15 kilómetros. Son muchos los elementos que han contribuido a que se la incluya en la lista de los pueblos más bonitos de España, entre ellas su inconfundible silueta en lo alto de una pequeña colina, un casco histórico repleto de rincones con encanto o el precioso entorno natural que lo rodea. Sin embargo, lo que la da justa fama es su estrecha relación con el vino. Así que, si este verano decides cambiar el turismo de sol y playa por otras opciones más tranquilas como el turismo enológico o el rural, Laguardia es el lugar que estás buscando.
Murallas de Laguardia
Antes de perdernos por los recovecos del casco antiguo, lo primero que hay que ver en Laguardia son las murallas. A pesar de su edad (fueron levantadas entre los siglos XII y XIII por orden del rey Sancho VII), hoy en día presentan un magnífico estado de conservación. Al recorrerlas, nos toparemos con las cinco puertas que permitían el acceso a la parte vieja de la villa: Puerta de Páganos, Puerta de Mercadal, Puerta de San Juan, Puerta de Santa Engracia y Puerta de Carnicerías. De todas, la principal es la de San Juan.
Casco histórico de Laguardia
En cada rincón del casco histórico de Laguardia se percibe su pasado medieval. Aunque no es demasiado grande (de hecho está formado por tres arterias principales, las calles Santa Engracia, Paganos y Mayor, de las que salen varios ramales en forma de estrechas callejuelas adoquinadas), cuenta con un gran número de lugares interesantes. Una de las señas de identidad del casco antiguo son sus imponentes casonas señoriales. De entre ellas destacan dos, la Casa Primicia, considerada como la más antigua de la localidad, y la Casa Samaniego, famosa porque fue aquí donde nació en el año 1745 el reconocido escritor de fábulas, Félix María de Samaniego.
Plaza Mayor
El corazón del casco antiguo de Laguardia se sitúa en su animada Plaza Mayor, cuyos edificios principales son el Ayuntamiento antiguo, renacentista, del XVI, y el Ayuntamiento nuevo, del XIX. De los dos, el que más buscan los turistas es el ayuntamiento nuevo, por una razón principal: varias veces al día salen de su reloj-carrillón unos personajes que bailan al son de alegres pasacalles, encargándose de entretener durante un buen rato a los allí presentes.
Plaza del Gaitero
Otra de las plazas que ver en Laguardia es la Plaza del Gaitero. En ella llama la atención una escultura formada por dos mesas sobre las que se encuentran desperdigados varios artículos como maletas y zapatos que homenajean a los viajeros. Junto a la plaza están dos de los principales monumentos del pueblo, la Iglesia de Santa María de los Reyes y la Torre Abacial.
Iglesia de Santa María de los Reyes
La Iglesia de Santa María de los Reyes se demoró casi cuatro siglos en su construcción, concretamente del XII al XVI, lo que repercutió en que a su estructura original se fueran añadiendo elementos característicos de diferentes épocas, dando lugar a la mezcla de estilos que presenta en la actualidad. Su mayor tesoro y lo que convierte a este templo en algo único es su maravillosa Portada policromada gótica del siglo XIV tallada en piedra. Aunque la policromía que presenta es posterior, del XVII, sorprende por su magnífico estado de conservación y por la viveza de sus colores, debido a que estuvo protegida durante años tras unos muros. Si bien es el pórtico el que concentra casi todas las miradas, merece también la pena recorrer su interior. Otro de los templos religiosos más interesantes de la localidad es la Iglesia de San Juan Bautista, que tiene en un magnífico retablo barroco y en la Capilla del Pilar sus reclamos principales.
Torre Abacial
La Torre Abacial fue levantada en el siglo XIII como un elemento defensivo más de la muralla que protegía el pueblo. Sin embargo, esa función defensiva fue perdiéndose para reconvertirse con el paso del tiempo en el campanario de la Iglesia de Santa María de los Reyes. Desde lo alto de la torre se tienen unas fantásticas vistas del paisaje que rodea a Laguardia.
Estanque Celtibérico de La Barbacana
¿Sabías que en Laguardia está el estanque de la Edad de Hierro más grande de Europa? Así es, fue a finales del siglo pasado cuando se descubrió en esta localidad alavesa el enorme Estanque Celtibérico de La Barbacana, con capacidad para acumular hasta 300000 litros de agua. Creado hace más de 2000 años, su objetivo principal era el de recoger el agua que provenía de un manantial cercano para abastecer a la población. Hoy en día se encuentra integrado dentro de un museo.
Bodegas, calados y cuevas en Laguardia
No todos los lugares que ver en Laguardia se encuentran a pie de calle. En el subsuelo de la villa existe un curioso submundo de bodegas y calados creados en cuevas. Y es que, si por algo es conocida esta población es por su relación con los viñedos y el vino. Hoy, muchas de las casas del casco antiguo de Laguardia poseen su propia bodega, en donde se reúnen los vecinos para saborear los exquisitos caldos de la zona y para pasar un buen rato en compañía.
Conjunto de Dólmenes cerca de Laguardia
Dejamos atrás el casco viejo de Laguardia y sus bodegas para acercarnos a un lugar muy diferente: un conjunto de dólmenes del neolítico que era utilizados en ceremonias funerarias. Son ochos los monumentos megalíticos de este tipo que existen en los alrededores de Laguardia, siendo los más famosos los Dólmenes de El Sotillo y de San Martín.
Poblado de la Hoya
Sin embargo, el primer lugar habitado de la zona, su núcleo primigenio, se encuentra a apenas un par de kilómetros de la localidad y se le conoce con el nombre de Poblado de la Hoya. Se trata de un yacimiento que hunde sus raíces en la Edad de Bronce y que nos permite hacernos una idea de cómo se vivía en este lugar en el pasado, hace más de 3000 años, cuando se establecieron aquí sus primeros pobladores. Cuenta con un interesante Centro de Interpretación.