Aunque quizá no sea demasiado conocida para el gran público, Busan no solo es la segunda ciudad más grande de Corea del Sur, sino que además se ha posicionado como un importante destino turístico de Asia, con interesantes propuestas para el viajero: recorrer abarrotados mercadillos, visitar antiguos templos, adentrarse en modernos edificios, realizar bonitas rutas senderistas por la costa, degustar deliciosos platos de la gastron"/>
Aunque quizá no sea demasiado conocida para el gran público, Busan no solo es la segunda ciudad más grande de Corea del Sur, sino que además se ha posicionado como un importante destino turístico de Asia, con interesantes propuestas para el viajero: recorrer abarrotados mercadillos, visitar antiguos templos, adentrarse en modernos edificios, realizar bonitas rutas senderistas por la costa, degustar deliciosos platos de la gastron
Busan no posee la típica estructura que tan acostumbrados estamos a ver en muchas ciudades europeas, es decir, un casco histórico que concentra la mayor parte de los monumentos principales. Al contrario, los lugares imprescindibles que ver en Busan se encuentran desperdigados a lo largo de su costa. A continuación, te dejamos una lista de lo que no te puedes perder en Busan, una de las más importantes urbes surcoreanas.
Mercado Jagalchi de Busan
Posiblemente no haya mejor sitio para comenzar a empaparse de la cultura de Busan y de sus gentes que el Mercado Jagalchi (Jagalchi Market). Situado junto al puerto, se trata de un edificio levantado en la década de los 70 del siglo pasado que alberga el que está considerado como el mayor mercado de pescado de todo el país. Además de por sus dimensiones, el Mercado de Jagalchi es famoso por la gran variedad de productos relacionados con el mar que ofrece, los cuales se pueden degustar en la planta superior del edificio, donde el visitante tiene la posibilidad de que le cocinen lo que ha comprado. Otra de las razones para acercarse a este mercado es la de poder disfrutar con las fantásticas vistas que hay desde su terraza.
Barrio de Haeundae
El Barrio de Haeundae vive su máximo apogeo en los meses de verano, cuando muchos se acercan a él para descansar en la famosa Playa de Haeundae. Además de esta playa, en el barrio no hay que perderse la Haeundue Plaza, la calle comercial Gunam-ro, el Haeundue Market y el Busan X the Sky, enorme rascacielos de 400 metros de altura que cuenta con un espectacular observatorio entre los plantas 98 y 100.
Playa de Haeundae
Una de las playas más importantes de toda Corea del Sur es la Playa de Haeundae de Busan. Urbana, de kilómetro y medio de longitud y de arena fina y dorada, es ideal para descansar, pasear, practicar actividades acuáticas o simplemente disfrutar con sus vistas. En verano se encuentra adornada con increíbles esculturas de arena, ya que es en esa época cuando se celebra el Haeundue Sand Festival (Festival de Arena de Haeundue). Para aquellos que disfruten con un tranquilo día de playa, en Busan tendrán varias opciones, como la Playa de Gwangan, famosa por el puente homónimo que la cruza o la Playa de Songdo, un poco más alejada del centro de la ciudad.
Isla Dongbaekseom
En el extremo suroeste de la playa de Haeundae se encuentra la Isla Dongbaekseom, lugar perfecto para alejarse del bullicio de la ciudad mientras se pasea por senderos que avanzan por pasarelas junto a la playa. Además de poder estirar las piernas, merece la pena acercarse a la isla para disfrutar de las preciosas vistas que desde aquí se tienen de la costa de Busan, en especial al anochecer. Algunos de los puntos más destacados de la Isla Dongbaekseom son el faro, la Casa Nurimaru y el monumento de Choi Chi-Won.
Mercado de Gukje
Los mercados son un elemento clave en la vida diaria de los coreanos. Junto con el de Jagalchi, otro de los más importantes de Busan es el Mercado de Gukje, ubicado en el barrio de Nampo. Combina puestos al aire libre con otros que se encuentran bajo techo, dando como resultado un enorme espacio formado por pequeños callejones, repletos de puestos en los que se venden todo tipo de productos y artículos. Al lado del Mercado de Gukje encontramos otro mercado, el de Bupyeong Khangtong, lugar al que acuden tanto turistas como vecinos de la ciudad para degustar platos típicos de la gastronomía local.
Torre de Busan
En el barrio de Nampo (no hay que perderse en este barrio la calle comercial Gwangbokro y la Plaza BIFF, muy relacionada con el cine), se alza sobre un pequeño cerro el Parque Yongdusan, lugar que invita a pasear entre bonitos jardines. Sin embargo, la protagonista del parque es la Torre de Busan. Construida en el año 1973, con el paso de los años se ha convertido en un auténtico icono de la ciudad. Gracias a su especial ubicación en lo alto de la colina y a sus casi 120 metros de altura, desde esta torre se obtienen las mejores vistas de la ciudad.
Lotte Department Store Gwangbok
Aquellos que en sus viajes siempre reservan una tarde para ir de compras, en Busan tendrán la opción de acercarse al Lotte Department Gwangbok, un enorme centro comercial repleto de tiendas (generalmente caras) y lugares para comer. Cada hora, una curiosa cascada en el interior del centro comercial ofrece un espectáculo en el que se combinan música y luces. Sin embargo, lo mejor está en las vistas que se disfrutan desde la planta superior del edificio.
Templo Haedong Yonggungsa y Templo Beomeosa
Terminamos esta ruta por los lugares más importantes que hay que ver en Busan con la visita a sus dos templos principales, el Templo Haedong Yonggungsa y el Templo Beomeosa:
· Templo Haedong Yonggungsa: se trata de un templo construido en la segunda mitad del siglo XIV, aunque diversos acontecimientos hicieron que tuviera que ser reconstruido varias veces a lo largo de su historia. Lo más sorprendente del templo (y a la vez, su mayor atractivo) es que fue levantado junto al mar, lo que otorga al conjunto una belleza que no tienen otras construcciones de este tipo.
· Templo Beomeosa: precioso templo budista situado en medio de un bonito paisaje en el monte Geumjeongsan. Es muy antiguo, del siglo VII, pero como el de Haedong Yonggungsa, también ha sido objeto de reconstrucciones. Lo primero que llama la atención es su imponente puerta de entrada. Una vez que accedemos al interior del recinto, descubrimos un cuidado espacio en el que varias pagodas, pabellones y museos son los protagonistas del lugar.
Estos dos templos se encuentran a las afueras de la ciudad, por lo que conviene llegar hasta ellos en taxi o con transporte público.