En Pals, la piedra es la auténtica protagonista. Sin duda, este es el elemento que reina en cada rincón de este bellísimo pueblo de la Costa Brava. Sin embargo, poco a poco, la piedra va perdiendo protagonismo, dejando paso a los campos de arrozales y, finalmente, al azul intenso del Mediterráneo. Acompáñanos en este interesante viaje en el que te contaremos cuáles son los lugares imprescindibles que hay que ver en Pals.
Pals es un pequeño pueblo gerundense de la comarca del Baix Empordà situado a apenas seis kilómetros de la Costa Brava. La visita a esta localidad puede convertirse en una buena opción para aquellos que estén pensando en hacer una escapada en los meses de mayo o junio, cuando las temperaturas todavía son agradables y sus calles no se han llenado de turistas. Además, podemos aprovechar la ocasión para visitar otros bellísimos pueblos de la zona, como Begur y Peratallada, considerado este último como uno de los pueblos medievales más bonitos de España. A continuación te contamos qué lugares tienes que ver si decides acercarte a descubrir Pals.
Casco histórico de Pals
Extensos campos de arrozales (uno de los productos estrella de la zona) se encargan de custodiar una pequeña colina sobre la que se asienta el pueblo de Pals. Nada más adentrarnos en él, quedaremos rápidamente embriagados por el aroma medieval que emana de las piedras de su casco histórico, especialmente en la zona de El Pedró. Testigos mudos de ese pasado son sus murallas, levantadas entre los siglos XII al XV y que todavía conservan cuatro de sus torres. Poco a poco, la piedra se va adueñando del pueblo y se convertirá en el elemento predominante tanto de sus calles, como de las tradicionales casonas de piedra de la zona. Pero Pals es un pueblo para saborearlo despacio, por lo que lo mejor es caminar sin prisas, hacer las paradas necesarias para tomar una foto e ir descubriendo sus lugares imprescindibles, algunos de los cuales te hablamos a continuación.
Plaza Mayor de Pals
Y sin duda, uno de esos lugares que hay que ver en Pals es la Plaza Mayor, que puede convertirse en un buen punto de partida para descubrir el pueblo, ya que en ella se encuentra la Oficina de Turismo. Dos son las construcciones de la plaza que llaman la atención: el ayuntamiento, edificio levantado entre los siglos XVI y XVII, y un bonito arco gótico que se encarga de dar paso al laberinto de callejuelas empedradas que dan forma a la localidad. Aunque antiguamente tuvo otros usos, hoy en día la Plaza Mayor de Pals es un buen lugar en el que hacer una parada para tomar algo.
Calle Mayor
La siguiente sorpresa de Pals es su Calle Mayor, considerada como la más bonita del pueblo. Tras cruzar el arco gótico de la Plaza Mayor, nos recibe un conjunto de imponentes casas de piedra. Paseando por ella, descubriremos pequeñas tiendas en las que es posible hacerse con algún producto de artesanía que nos recuerde nuestro paso por esta bonita villa de la Costa Brava. Una peculiaridad es que el lugar esconde varias sepulturas visigóticas que se encuentran directamente excavadas en la roca. Otras calles que no podemos perdernos en Pals son el Carrer de les Placetes, con varias casas de piedra tapizadas con enredaderas, y el Passatge Casa Rufina.
Torre de las Horas
La Torre de las Horas es una de las construcciones más destacadas de Pals. En realidad se trata de uno de los pocos restos que han sobrevivido de un antiguo castillo, concretamente era su torre del homenaje. Fue levantada entre los siglos XI y XIII, aunque posteriormente, ya en pleno siglo XV, se añadió un campanario. La Torre de las Horas alcanza los 15 metros de altura, dejándonos unas bonitas vistas del entorno.
Iglesia de St. Pere
Una de las joyas más destacadas del casco antiguo de Pals es la Iglesia de St. Pere. Junto a la Torre de las Horas se alza esta construcción de los siglos XII y XIII que tiene la particularidad de que tuvo que ser reconstruida casi por completo en el XV, utilizando para lograrlo las piedras del antiguo castillo. Se trata de un templo que combina diferentes estilos como el románico, el gótico y el barroco. En el exterior destaca la fachada y el campanario. Su interior se encuentra bellamente decorado.
Paseo Arqueológico y Mirador d’en Josep Pla
Un buen plan que hacer en Pals es caminar por el conocido como Paseo Arqueológico, un sendero que avanza por la parte exterior de la muralla, y llegar hasta el Mirador d’en Josep Pla, que debe su nombre a Josep Pla, nacido en Palafrugell en 1897 y considerado como el escritor catalán más leído. Desde este lugar tendremos una de las mejores panorámicas del entorno natural de la localidad.
Ca la Pruna
El último monumento importante de Pals lo encontramos ya fuera de las murallas. Se trata de Ca la Pruna, una recia construcción del siglo XVI en la cual se distinguen los estilos gótico y renacentista. El edificio ha tenido diferentes usos. Actualmente acoge la Casa de Cultura y en él se celebran diferentes eventos culturales.
Playa Gran de Pals
Una vez que hemos recorrido los lugares más interesantes que hay que ver en Pals, uno de los mejores planes que podemos hacer es acercarnos a relajarnos a su playa, conocida como Platja Gran de Pals. De casi dos kilómetros y medio, cuenta con dos zonas, una de tipo urbano que concentra buena parte de los servicios y otra más tranquila rodeada de naturaleza.